Tranvía amarillo en una calle de Lisboa

Viajar a Portugal

En resumen

Portugal es un país compacto y atlántico en el que, en un solo viaje, se combinan ciudades con mucho carácter como Lisboa y Oporto, viñedos en terrazas en el valle del Duero, la costa del Algarve y las llanuras del Alentejo. A eso se suman dos archipiélagos volcánicos, Madeira y Azores, y una cocina basada en pescado y bacalao.

Cuándo ir

La primavera (de marzo a junio) y el inicio del otoño (septiembre y octubre) son ideales: buen tiempo, campos verdes o vendimia en el Duero y playas más tranquilas. En verano el Alentejo y el interior son muy calurosos, mientras el Algarve vive su temporada alta. El norte es más lluvioso en invierno. Madeira tiene un clima suave todo el año y en Azores el tiempo cambia rápido, mejor entre mayo y septiembre.

Dónde ir

Lisboa

Ciudad de colinas junto al estuario del Tajo: los callejones de Alfama y la Mouraria, Belém con el monasterio de los Jerónimos y su torre, los miradores de Graça y el Barrio Alto de noche. Sintra y Cascais quedan a un corto trayecto en tren.

Oporto y el valle del Duero

Oporto se recorre a pie entre la Ribeira, la librería Lello, los azulejos de la estación de São Bento y las bodegas de vino de Oporto en Vila Nova de Gaia. Río arriba, el Duero ofrece viñedos en terrazas, quintas y pueblos como Pinhão.

Algarve

La costa sur alterna acantilados dorados y calas al oeste, cerca de Lagos y la Ponta da Piedade, con largas playas e islas de arena en la ría Formosa, junto a Tavira y Faro. En el extremo occidental esperan Sagres y el cabo de San Vicente.

Alentejo

Llanuras de alcornoques y olivos, pueblos encalados y un ritmo tranquilo. Évora conserva su templo romano y su casco histórico amurallado, Monsaraz mira al embalse de Alqueva y la costa ofrece playas salvajes entre Vila Nova de Milfontes y Zambujeira do Mar.

Madeira

Isla volcánica de laderas verdes y acantilados en pleno Atlántico. Funchal es la base para recorrer las levadas, subir al Pico do Arieiro, bañarse en las piscinas naturales de Porto Moniz y probar la espetada con una copa de vino de Madeira.

Azores

Nueve islas volcánicas en medio del océano. En São Miguel están las lagunas de Sete Cidades y las aguas termales de Furnas; en Pico, la montaña más alta de Portugal y viñedos sobre lava; Faial y Flores ofrecen paisajes verdes y poco transitados.

Qué hacer

Gastronomía

Petiscos y cocina portuguesa

Se come bien y sencillo: sardinas asadas, bacalhau à brás, arroz de marisco, caldo verde y pastéis de nata, mejor recién hechos en Belém. En Oporto toca probar la francesinha; en el Alentejo, cerdo con almejas y pan con aceite.

Cultura

Escuchar fado

El fado, canción lenta y melancólica acompañada de guitarra portuguesa, se escucha en pequeñas casas de Alfama, la Mouraria o el Barrio Alto, en Lisboa. Coímbra tiene una tradición propia, cantada por hombres y ligada a la vida universitaria.

Naturaleza

Las levadas de Madeira

Las levadas son antiguos canales de riego que recorren las montañas de Madeira, y los senderos que las siguen atraviesan laurisilva, túneles y barrancos. Caldeirão Verde y las 25 Fontes están entre las rutas más conocidas de la isla.

Aventura

Surf en la costa atlántica

La costa oeste recibe olas casi todo el año. Ericeira y Peniche tienen escuelas para principiantes y rompientes para expertos, la Costa Vicentina es más salvaje y en invierno, desde el faro de Nazaré, se ven las olas gigantes.

Playa

Playas de la Costa Vicentina

Entre el Alentejo y el oeste del Algarve, un parque natural protege una costa de acantilados y playas casi sin construir: Odeceixe, Amado, Arrifana o Bordeira. El agua es fría y el mar fuerte, pero el paisaje compensa.

En familia

Lisboa con niños

El Oceanário del Parque de las Naciones, el teleférico junto al río, los tranvías amarillos y los jardines de Belém hacen de Lisboa una ciudad agradable en familia. Para la playa, la línea de tren de Cascais pasa por arenales tranquilos cerca de la ciudad.

Consejos prácticos

  • El agua del Atlántico es fría incluso en verano en la costa oeste y en el norte; el Algarve, sobre todo hacia el este, es bastante más templado.
  • El tren Alfa Pendular une Lisboa, Coímbra y Oporto con comodidad; para el Alentejo, el Duero o la Costa Vicentina conviene alquilar coche.
  • Lisboa y Oporto son ciudades de cuestas con suelo de calzada portuguesa, que resbala cuando llueve: lleva calzado cómodo y con buena suela.
  • En los restaurantes suelen poner pan, aceitunas o queso al sentarte; se cobran si los tocas, así que puedes pedir que los retiren.
  • Muchos portugueses entienden el español si hablas despacio, pero siempre se agradece intentar un «obrigado» o un «obrigada».

En pareja, en familia o con amigos

Portugal es fácil de organizar en grupo: Lisboa y Oporto para amigos, el Algarve o la costa de Cascais para familias, el Duero y el Alentejo para parejas que buscan calma. Las quintas y casas rurales con varias habitaciones son una buena opción para grupos. En Gata podéis guardar ideas y elegir juntos dónde dormir en cada etapa.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos días hacen falta para ver Portugal?

Con una semana puedes ver Lisboa, Sintra y Oporto, o combinar Lisboa con el Algarve. Con diez días o dos semanas añades el Duero, el Alentejo o la Costa Vicentina. Madeira y Azores merecen un viaje aparte de al menos cinco días.

¿Cuándo es mejor viajar a Portugal?

La primavera y septiembre son las épocas más equilibradas, con buen tiempo y menos gente. El verano es ideal para la playa, aunque el interior es muy caluroso. En invierno Lisboa y Madeira siguen siendo agradables, y el norte es más lluvioso.

¿Es mejor visitar Lisboa u Oporto?

Si tienes tiempo, las dos: están bien comunicadas en tren. Lisboa es más grande y variada, con barrios muy distintos y escapadas a Sintra y la costa. Oporto es más compacta, vive del río y las bodegas, y es la puerta al valle del Duero.

¿Hace falta coche para viajar por Portugal?

Para Lisboa, Oporto y Coímbra no: el tren y el transporte urbano funcionan bien y aparcar es complicado. Para el Duero, el Alentejo, la Costa Vicentina y buena parte del Algarve, el coche da mucha más libertad, igual que en Madeira y Azores.