Viajar a Francia
Francia permite un viaje muy variado dentro de un solo país: París y sus museos, los castillos del Loira, la lavanda y los pueblos colgados de la Provenza, el Mediterráneo en la Costa Azul, la costa atlántica de Bretaña y las cumbres de los Alpes. La cocina y el vino cambian con cada región, y el TGV facilita combinarlas.
Cuándo ir
La primavera (de abril a junio) y septiembre son ideales para París, el Loira y la Provenza: clima suave y menos gente. La lavanda florece en la Provenza entre finales de junio y julio. El verano es para la costa y el senderismo en montaña, aunque agosto es el mes más concurrido en las playas. En otoño llega la vendimia a Borgoña y Burdeos, y en invierno toca esquiar en los Alpes, pasear por los mercados navideños de Alsacia o disfrutar del clima suave de la Riviera.
Dónde ir
París
Más allá de la torre Eiffel y Notre-Dame, París se disfruta por barrios: el Marais y sus plazas, los cafés de Saint-Germain, Montmartre sobre la ciudad y los muelles del Sena al atardecer. El Louvre, el Orsay y el cercano Versalles llenan por sí solos varios días.
Normandía y Bretaña
En Normandía, el Mont-Saint-Michel surge de su bahía, los acantilados de Étretat miran al canal de la Mancha y las playas del Desembarco cuentan el verano de 1944. Más al oeste, Bretaña tiene costas de granito, la amurallada Saint-Malo, crêperies y la Costa de Granito Rosa.
Valle del Loira
El Loira está salpicado de castillos renacentistas como Chambord, Chenonceau, construido sobre el río Cher, y Amboise, junto al Clos Lucé donde Leonardo da Vinci pasó sus últimos años. Sus carreteras llanas invitan a recorrerlo en bici, entre viñedos y ciudades como Tours y Saumur.
Provenza
Campos de lavanda en la meseta de Valensole, pueblos colgados del Luberon como Gordes y Roussillon, los monumentos romanos de Arles y Nimes y el Palacio de los Papas de Aviñón. Mercados, rosado y aceite de oliva marcan el ritmo, con Marsella y las Calanques en la costa.
Costa Azul
La Riviera francesa va de Saint-Tropez a Menton: Niza con su Promenade des Anglais y su casco antiguo, Antibes y sus murallas, el pueblo colgado de Èze y los museos de Matisse y Chagall. El tren de la costa permite saltar de un pueblo a otro sin coche.
Alpes franceses
Chamonix está a los pies del Mont Blanc, Annecy tiene su lago y sus canales, y las estaciones de Saboya ofrecen esquí en invierno y senderismo en verano. Para comer, fondue, raclette y tartiflette; para bañarse, lagos de montaña de agua transparente.
Qué hacer
Comer en Lyon
Lyon es la ciudad de la cocina francesa tradicional: bouchons con quenelles, saucisson brioché y cervelle de canut, el mercado cubierto Les Halles Paul Bocuse y vinos del cercano Beaujolais y del Ródano. En el resto del país, busca los quesos, panes y dulces de cada región.
Los museos de París
El Louvre merece al menos media jornada, el Museo de Orsay reúne a los impresionistas en una antigua estación de tren y la Orangerie muestra los Nenúfares de Monet en dos salas ovaladas. Museos más pequeños, como el Rodin y su jardín, son más tranquilos.
Gargantas del Verdon
En la Alta Provenza, el río Verdon ha excavado un profundo cañón de caliza y agua turquesa. Recorre las carreteras del borde para ver los miradores, camina por el sendero Blanc-Martel en el fondo o alquila un kayak en el lago de Sainte-Croix.
El Mont Blanc desde Chamonix
Desde Chamonix, el teleférico de la Aiguille du Midi te pone frente al Mont Blanc y sus glaciares. En verano, los senderos llevan al Lac Blanc y a los balcones del valle, y los senderistas con experiencia recorren etapas del Tour del Mont Blanc.
Playas de Córcega
Córcega une montaña y mar: arena fina y agua turquesa en Palombaggia y Santa Giulia, cerca de Porto-Vecchio, la ciudadela de Calvi sobre su bahía y los acantilados rojos de las Calanques de Piana. En el interior, pueblos y colinas de maquis invitan a caminar.
La Dordoña en familia
El valle de la Dordoña es ideal con niños: castillos como Beynac y Castelnaud, bajadas en canoa por el río bajo pueblos colgados de los acantilados y Lascaux IV, una réplica fiel de las pinturas prehistóricas. El casco antiguo de Sarlat y sus mercados completan el viaje.
Consejos prácticos
- El TGV une París con Lyon, Marsella, Burdeos, Lille y Estrasburgo; reservar pronto da más opciones, y los trenes regionales TER llegan a las ciudades pequeñas.
- Los restaurantes suelen servir la comida de doce a dos y la cena desde las siete y media, mucho antes que en España; fuera de ese horario, busca una brasserie.
- Agosto es el gran mes de vacaciones: playas y Alpes están llenos, y algunos comercios pequeños de París cierran durante unas semanas.
- Saluda con un bonjour al entrar en una tienda y despídete con un au revoir: en Francia este gesto importa mucho y marca el tono de la conversación.
- La mayoría de las autopistas son de peaje, y zonas rurales como la Provenza, la Dordoña o Bretaña se recorren mucho mejor en coche.
En pareja, en familia o con amigos
Francia encaja con cualquier grupo: París y el Loira en pareja, la Dordoña, Bretaña o los Alpes en familia, la Provenza o la Costa Azul con amigos. Un gîte o una casa de campo con varias habitaciones hace fáciles y agradables las estancias largas. En Gata podéis guardar ideas por región y decidir juntos dónde alojaros.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver Francia?
Solo París llena fácilmente cuatro o cinco días. Con una semana puedes añadir el Loira o Normandía; con dos, combinar París con la Provenza y la Costa Azul, o con los Alpes. Francia se disfruta más eligiendo pocas regiones que cruzando el país con prisas.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Francia?
La primavera y el inicio del otoño son las más agradables para ciudades y campo. El verano es temporada alta en la costa y la montaña, sobre todo en agosto. El invierno es para esquiar en los Alpes, ver los mercados navideños de Alsacia y disfrutar de un París más tranquilo.
¿Hace falta hablar francés para viajar por Francia?
No, pero unas palabras ayudan mucho. En París y en las zonas turísticas se habla inglés, y en el sur a veces algo de español; en el campo, menos. Empezar con un bonjour y hacer el esfuerzo siempre se agradece.
¿Es mejor recorrer Francia en tren o en coche?
Entre ciudades, el TGV es rápido y llega al centro. Para la Provenza, la Dordoña, Bretaña, Normandía o los valles alpinos, el coche te lleva a pueblos y miradores donde no llega el tren. Muchos viajeros combinan ambos.