Positano en la costa amalfitana al atardecer

Viajar a Italia

En resumen

Viajar por Italia es encontrar arte e historia en casi cada ciudad, una cocina que cambia de una región a otra y paisajes que van de los Dolomitas y los lagos del norte a las costas de Campania, Sicilia y Cerdeña. Roma, Florencia y Venecia se unen fácilmente en tren rápido, y el campo premia viajar sin prisa.

Cuándo ir

La primavera (de abril a junio) y el otoño (septiembre y octubre) son las estaciones más agradables para ciudades y campo. El verano es caluroso en Roma, Florencia y el sur, pero ideal para el mar, los lagos y el senderismo en los Dolomitas; en agosto las playas se llenan de veraneantes italianos. El otoño trae la vendimia y la temporada de trufa en el Piamonte, y el invierno, esquí en los Alpes y ciudades tranquilas.

Dónde ir

Roma

Roma superpone todas las épocas de su historia: el Coliseo y el Foro Romano, el Panteón, plazas barrocas como la Navona y el Vaticano con San Pedro y la Capilla Sixtina. Por la noche, Trastevere y Monti son los barrios para una cena larga.

Florencia y la Toscana

Florencia guarda los Uffizi, el David de Miguel Ángel y la cúpula de Brunelleschi sobre la catedral. A su alrededor esperan las colinas del Chianti, Siena y su plaza del Campo en forma de concha, las torres de San Gimignano y los caminos de cipreses del Val d'Orcia.

Venecia

Una ciudad construida sobre el agua que se recorre a pie y en vaporetto: la plaza y la basílica de San Marcos, el puente de Rialto, los canales tranquilos de Cannaregio y Dorsoduro y las islas de Murano y Burano. Dormir allí permite verla sin los visitantes del día.

Nápoles y la costa Amalfitana

Nápoles es caótica, generosa y llena de historia, con su centro histórico, su pizza y el Vesubio en el horizonte. Al sur, la costa Amalfitana encadena Positano, Amalfi y Ravello sobre el mar, con Capri y Sorrento a un corto trayecto en barco.

Sicilia

Una isla en el cruce del Mediterráneo: templos griegos en Agrigento y Segesta, ciudades barrocas como Noto y Ragusa, los mercados y las iglesias árabe-normandas de Palermo, Taormina sobre el mar y las laderas volcánicas del Etna. La cocina siciliana justifica el viaje por sí sola.

Lagos del norte

El lago de Como tiene villas y jardines en torno a Bellagio y Varenna, el de Garda combina el castillo de Sirmione, los limonares de Limone y el windsurf en el norte, y el Maggiore tiene las islas Borromeas. Los tres se combinan bien con Milán.

Qué hacer

Gastronomía

Cocina regional

Cada región come a su manera: carbonara y cacio e pepe en Roma, pizza en Nápoles, tortellini, ragú y parmesano en Emilia-Romaña, pesto en Liguria, arancine y cannoli en Sicilia. Busca trattorias y osterias donde comen los locales y déjate guiar por la temporada.

Cultura

Pompeya y Herculano

Sepultada por el Vesubio en el año 79, Pompeya conserva calles, casas, frescos y el foro de toda una ciudad romana. Herculano es más pequeña pero está mejor conservada, con estructuras de madera y pisos superiores. Ambas son excursiones fáciles desde Nápoles o Sorrento.

Naturaleza

Caminar por Cinque Terre

Cinco pueblos de colores colgados de los acantilados de Liguria, entre viñedos y mar. Los senderos unen Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore, y el tren y los barcos ayudan cuando las piernas se cansan. Primavera y otoño son las épocas más cómodas para caminar.

Aventura

Senderismo en los Dolomitas

Las cumbres claras y dentadas de los Dolomitas ofrecen rutas espectaculares, desde la vuelta a las Tre Cime di Lavaredo hasta los prados del Alpe di Siusi y las vías ferratas del Alta Badia. Por el camino, los refugios sirven cocina de montaña contundente.

Playa

Costas de Cerdeña

Cerdeña tiene agua transparente y playas muy distintas: las calas de granito de la Costa Esmeralda y el archipiélago de La Maddalena, la arena blanca de La Pelosa, cerca de Stintino, y los acantilados y calas del golfo de Orosei, accesibles en barco o a pie.

Bienestar

Termas naturales en la Toscana

El sur de la Toscana está salpicado de aguas termales: las cascadas de Saturnia, la plaza medieval de Bagno Vignoni con su gran pila humeante y las blancas formaciones calcáreas de Bagni San Filippo. Combinan muy bien con un viaje por el Val d'Orcia.

Consejos prácticos

  • Los trenes rápidos Frecciarossa e Italo unen Milán, Venecia, Florencia, Roma y Nápoles en pocas horas; los regionales llegan, más despacio, a los pueblos.
  • Muchos centros históricos son ZTL, zonas de tráfico limitado vigiladas por cámaras: entrar sin permiso supone multa, así que aparca fuera y sigue a pie.
  • Para entrar en las iglesias, incluida San Pedro, hay que llevar hombros y rodillas cubiertos; en verano basta con un pañuelo ligero en la mochila.
  • Reserva con antelación los Museos Vaticanos, los Uffizi, la Galería Borghese y La última cena de Leonardo en Milán, porque la entrada va por franjas horarias.
  • En agosto, sobre todo en torno a Ferragosto, a mediados de mes, las costas se llenan y en las ciudades cierran algunas tiendas y restaurantes.

En pareja, en familia o con amigos

Italia encaja con cualquier grupo: Venecia o la costa Amalfitana en pareja, los lagos, Roma o un agriturismo toscano con piscina en familia, Sicilia o Apulia con amigos. Para grupos grandes, alquilar una casa de campo en la Toscana o Umbría es un clásico. En Gata podéis guardar ideas y elegir juntos el alojamiento y la ruta.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántos días hacen falta para ver Italia?

Con una semana puedes ver Roma, Florencia y Venecia en tren, a un ritmo bastante intenso. Con diez días o dos semanas añades la Toscana, la costa Amalfitana o los lagos. Sicilia, Cerdeña y los Dolomitas merecen cada una un viaje propio.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Italia?

La primavera y el otoño ofrecen clima suave y menos gente en las ciudades de arte. El verano es la temporada del mar y la montaña, aunque Roma y Florencia son muy calurosas. El invierno es tranquilo, bueno para museos, esquí en los Alpes y días templados en Sicilia.

¿Es mejor recorrer Italia en tren o en coche?

Entre grandes ciudades, el tren es rápido, te deja en el centro y evita el tráfico y las ZTL. El coche tiene sentido en la Toscana, Umbría, Apulia, Sicilia, Cerdeña y los Dolomitas, donde pueblos y miradores están dispersos.

¿Qué hay que comer en Italia?

Prueba los platos de cada región: carbonara en Roma, pizza napolitana, tortellini y ragú en Bolonia, bistecca alla fiorentina en Florencia, risotto en Milán, pesto en Génova y cannoli en Sicilia. El gelato, el espresso en la barra y el vino local están en todas partes.