Viajar a Austria: guía para planificar tu viaje
Viajar por Austria es combinar ciudades elegantes y alta montaña en un país compacto y fácil de recorrer. Viena y Salzburgo reúnen palacios imperiales, música clásica y cultura de café, mientras que los Alpes, los lagos del Salzkammergut y el valle del Danubio en Wachau suman senderismo, esquí, baños y vino. El tren funciona bien y las distancias son cortas.
Cuándo ir
Austria se disfruta todo el año, pero la estación decide el viaje. Finales de primavera y principios de otoño, de mayo a junio y de septiembre a octubre, son ideales para las ciudades, la vendimia en Wachau y las rutas de montaña con menos gente. En julio y agosto los lagos están templados y los refugios alpinos abiertos, aunque hay más tráfico. De diciembre a marzo, el Tirol, Salzburgo y el Arlberg se convierten en territorio de esquí, y en Adviento Viena y Salzburgo se llenan de mercados navideños.
Dónde ir
Viena
La capital mezcla la grandeza de los Habsburgo con una vida cotidiana tranquila y verde. Visita Schönbrunn, el Hofburg y la catedral de San Esteban, pasea por el Naschmarkt, pasa una tarde en el MuseumsQuartier y termina con un vino local en un Heuriger junto al Bosque de Viena.
Salzburgo
La ciudad natal de Mozart se asienta junto al Salzach, bajo la fortaleza de Hohensalzburg. Su casco antiguo barroco, los jardines de Mirabell y la Getreidegasse se recorren a pie, y desde aquí salen excursiones al Untersberg, a las minas de sal de Hallein o a los lagos cercanos.
Hallstatt y el Salzkammergut
Una región de lagos al este de Salzburgo con pueblos encajados entre el agua y montañas abruptas. Hallstatt es la postal famosa, pero Gosau, St. Wolfgang, Bad Ischl y las orillas del Attersee y el Traunsee merecen tanto la pena y son más tranquilos si llegas temprano o duermes allí.
Innsbruck y el Tirol
Innsbruck es una ciudad universitaria donde la cordillera Nordkette se alza justo detrás de las calles; un funicular y un teleférico te dejan en plena alta montaña en pocos minutos. Alrededor, valles como el Zillertal, el Ötztal y el Stubaital ofrecen glaciares, senderos de verano y grandes estaciones de esquí.
Valle de Wachau
Este tramo del Danubio entre Melk y Krems está cubierto de viñedos en terrazas, huertos de albaricoques y pueblos vinícolas como Dürnstein y Spitz. Visita la abadía de Melk, recorre en bici el camino junto al río, sube a un barco y prueba Grüner Veltliner y riesling en bodegas familiares.
Qué hacer
Una tarde en un café vienés
En Viena, el café es la sala de estar de toda la ciudad. Pide una Melange, lee los periódicos colgados en sus soportes de madera y tómate tu tiempo: el Café Central, el Sperl y el Hawelka muestran caras distintas de una tradición pensada para quedarse sin prisa.
Cena en un Heuriger
Un Heuriger es una taberna donde los viticultores sirven su propio vino joven con un bufé frío de embutidos, quesos, cremas para untar como el Liptauer y pan de centeno. Los encontrarás en Grinzing, Stammersdorf o Nussdorf, en Viena, y por toda la Baja Austria y Estiria.
Senderismo de refugio en refugio
Los clubes alpinos austriacos mantienen una red densa de senderos señalizados y refugios de montaña. Subir a un refugio a comer Kaspressknödel o Kaiserschmarrn es un clásico, y las rutas de varios días por el Zillertal, el Hohe Tauern o el Dachstein te permiten dormir en plena montaña.
Esquiar en los Alpes
Los deportes de invierno forman parte de la identidad austriaca. El Arlberg, con St. Anton y Lech, Kitzbühel, Ischgl, Saalbach y Schladming tienen grandes dominios conectados, escuelas para todos los niveles y mucho ambiente de après-ski, mientras que las estaciones familiares más pequeñas son tranquilas y amables para quien empieza.
Termas de Estiria
El este de Estiria concentra balnearios termales construidos sobre aguas calientes, como Bad Blumau, con su arquitectura de Hundertwasser, o Loipersdorf. Combina un día en las piscinas con el aceite de semilla de calabaza de la región, sus huertos y las rutas del vino entre colinas cerca de Eslovenia.
Consejos prácticos
- El tren es lo más sencillo entre ciudades: ÖBB conecta Viena, Salzburgo, Innsbruck y Graz, y los autobuses regionales llegan a casi todos los valles y lagos.
- Si conduces por autopistas y autovías necesitas la viñeta, en pegatina o digital. Algunas carreteras alpinas y túneles tienen además su propio peaje.
- La mayoría de las tiendas, supermercados incluidos, cierran los domingos, así que haz la compra el día antes; las tiendas de estaciones y gasolineras suelen ser la excepción.
- En la montaña el tiempo cambia rápido incluso en verano: lleva un impermeable, consulta la previsión y pregunta en el refugio antes de una ruta alta.
En pareja, en familia o con amigos
Austria funciona bien para grupos con ritmos distintos: desde un pueblo del Salzkammergut o un valle del Tirol, unos suben a la montaña mientras otros nadan, pedalean o hacen turismo. Para familias, las granjas con alojamiento y los paseos en teleférico son un acierto. Con la app Gata podéis compartir alojamientos e ideas y votar antes de reservar.
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Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para ver Austria?
Con una semana puedes ver Viena, el valle de Wachau y Salzburgo, más un día en el Salzkammergut. Con diez a catorce días añades Innsbruck y un valle del Tirol, o un par de noches en un refugio de montaña. El tren permite enlazar todo sin coche.
¿Merece la pena Austria en verano o solo para esquiar?
El verano es tan interesante como el invierno. Muchos remontes funcionan para senderistas, lagos como el Wolfgangsee, el Attersee o el Wörthersee están lo bastante templados para bañarse y las ciudades programan conciertos y festivales al aire libre. Sin nieve, la montaña resulta incluso más variada.
¿Necesito coche para recorrer Austria?
Para las ciudades principales no: están bien conectadas en tren y tienen buen transporte público. El coche ayuda en valles remotos, rutas del vino y pueblos de los lagos, aunque los autobuses postales llegan a muchos de ellos. Si conduces, recuerda la viñeta de autopista.
¿Qué comida típica hay que probar en Austria?
Prueba el Wiener Schnitzel, el Tafelspitz (ternera hervida con rábano picante y compota de manzana), los Käsespätzle del Tirol y Vorarlberg, y postres como la Sachertorte, el strudel de manzana y el Kaiserschmarrn. En Estiria busca el aceite de semilla de calabaza y en las zonas vinícolas, el Grüner Veltliner.